Venezuela tiene una dicha histórica: En sus horas más difíciles ha contado con extranjeros que sin miramientos pusieron sus vidas al servicio de la nación. Existe, de hecho, un paralelismo bicentenario entre dos personajes con el mismo oficio original a quienes el devenir de los acontecimientos les asignó nuevas y complejas tareas. Dos comerciantes, el curazoleño Luis Brión y el colombiano Alex Saab.
Es bicentenario porque en 2018 Alex Saab es designado como Enviado Especial de Venezuela ante Irán para sortear el bloqueo contra Venezuela. En 1818 el almirante Luis Brión fue encargado por el Libertador Simón Bolívar para encargarse de la logística y abastecimiento del ejército en Guayana durante la Campaña del Centro.
El secuestro de Alex Saab dejó en evidencia la hipocresía del imperialismo estadounidense cuando violó la Convención de Viena arrestando a un diplomático venezolano en funciones.
Esta hipocresía de los Estados Unidos existe desde su nacimiento como país. Lo supo antes Brión en 1817 cuando capturó en el Orinoco las goletas Tigre y Libertad que con bandera norteamericana llevaban armas y provisiones a los realistas.
El Imperialismo
Antes de participar en la Guerra de Independencia Luis Brión acumuló experiencia enfrentando el bloqueo del imperio británico en su natal Curazao. Hoy Alex Saab permanece secuestrado en una cárcel de Florida por enfrentar, precisamente, el bloqueo estadounidense contra Venezuela.
Estos hechos manifiestan la voluntad humana de vencer al opresor y llenan de orgullo a un pueblo entero. Sin embargo, el estado ideal es el respeto a la soberanía y la autodeterminación, es eso lo que se demanda hoy y se demandará siempre a las naciones que intentan imponerse a otras por la vía de la fuerza.




